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¿Qué está pasando en Perú?

Cientos de peruanos se unieron en un cacerolazo que se desarrolló en pleno toque de queda.

En las primeras horas del día, el presidente peruano Pedro Castillo anunció un toque de queda y estado de emergencia desde las 2 de la mañana hasta las 23:59 de este martes. Esta decisión fue la respuesta del gobierno a la crisis política y social que está atravesando Perú, con una semana de protestas generalizadas en las que murieron 4 personas y hubo más de 20 detenidos.

Las protestas arrancaron el pasado 28 de marzo por la suba de precios del combustible. El índice de precios del consumidor creció un 1,48% en marzo y se convirtió en la variación mensual más alta en 26 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática.

Al mismo tiempo, el gremio de transportistas pesados anunció un paro indefinido como respuesta al mismo problema. Más de 12 regiones en Perú sufrieron bloqueos en varias carreteras, incluidas algunas con accesos a Lima, la capital. Desde el primer día del paro se reportaron vandalizaciones, como la quema de peajes y neumáticos; y actos de represión policial.

Los transportistas solicitaron un diálogo con representantes del Gobierno, con el objetivo de llegar a un acuerdo, ya que el incremento de precios los afecta doblemente: no se les hace viable el transporte de carga porque el costo del flete también subiría.

El fin de semana, el gobierno de Castillo trató de tomar una medida para apaciguar el descontento. Eliminaron el impuesto selectivo al consumo del combustible hasta el próximo junio, que era una de las principales demandas del pueblo. Sin embargo, la decisión no fue suficiente, ya que las protestas siguieron escalando en gravedad.

Luego de 6 días de bloqueo de carreteras, los enfrentamientos entre los manifestantes y la policía dejaron un saldo de al menos 12 heridos y 14 detenidos. El domingo por la mañana, un adolescente de 13 años que no participaba de los reclamos intentó escapar de la represión policial y murió ahogado entre la multitud.

En la tarde del martes, Castillo anunció que el toque de queda quedaba sin efecto, ante las multitudinarias protestas debido al malestar que había causado entre la población.